En líneas generales, los recintos y espacios para practicar yoga deben cumplir los siguientes requisitos esenciales:
– Ventilación: escoge un lugar al aire libre, como la playa, un parque o el campo, pero si no tienes acceso fácil a estos lugares, busca tu jardín, terraza o habitaciones en las que puedas abrir ventanas y puertas, y permitir que el aire corra.
– Iluminación: lo más recomendable es la iluminación natural, sobre todo, si las diferentes técnicas se realizan de día. Por otro lado, si la habitación es muy oscura o es de noche, ilumínala con lámparas tenues y relajantes.
– Orientación: en la medida de lo posible, se recomienda orientar la habitación o el espacio concreto hacia el sol. Se sabe que el astro rey es fuente principal de luz, calor, vida y energía, por lo que lo mejor es practicar este deporte al inicio de la mañana.
– Silencio o sonidos: este apartado depende de los gustos personales de cada persona, por lo que puedes incluir rutinas con música inspiradora para despertar por las mañanas, que te active y levante el ánimo o, por el contrario, el silencio, para escuchar más hacia adentro, sin tener en cuenta todo que está afuera y lo que te rodea.

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